
Os facilitamos un artículo que nuestro Profesor y Director Académico del Máster Executive en Banca y profesor asociado del Instituto de Empresa, Juan Abellán, ha publicado en Dossier Empresarial el pasado 14 de marzo titulado "Desafíos de la Banca Española":
Crisis en chino tiene una doble acepción: peligro y 'chance' u oportunidad. Es exactamente la situación que tiene ante sí la banca. Un enorme riesgo porque la situación está pendiente aún de normalizarse y un sinfín de oportunidades para demostrar su fortaleza; aprovechar la reconversión de las cajas y recuperar el tiempo perdido desde que estalló la crisis financiera internacional en agosto de 2007 y que a nosotros nos golpeó con mayor fuerza porque coincidió con el estallido de la crisis inmobiliaria, industrial y del empleo.
Sin embargo, esta es la oportunidad de hacer un ejercicio de responsabilidad ante los agentes para ayudarles a tomar correctamente sus decisiones. Con los datos de la evolución del PIB sobre la mesa técnicamente es evidente que la recesión se superó en 2009, como afirma el economista jefe de Intermoney, José Carlos Díez, el único que acertó en sus previsiones. Durante 2010 estuvimos en una situación de estancamiento y hemos iniciado una lenta, muy lenta recuperación. Por tanto, el entorno ha cambiado y aunque no nos enteraremos oficialmente hasta que no salga en titulares en The Wall Street Journal o Financial Times, debemos tener los pies en la tierra y estar preparados. Este es el primer reto.
Los estrategas de las grandes corporaciones llevan meses encerrados planificando escenarios para diseñar la salida y no perder comba en este cambio de rumbo. Para el sector financiero la situación es especialmente compleja porque aún no ha estallado la crisis de las cajas de ahorros y el decreto ley de la vicepresidenta Elena Salgado, que puso punto final a un modelo de negocio que nació con los Montes de Piedad, como el creado por el capellán de las Descalzas Reales de Madrid don Francisco de Piqué y Rodilla que dio origen a Caja Madrid, creada formalmente en
1934 por el Marqués de Pontejos y Mesonero Romanos, como le gusta recordar a Victorio Valle, presidente de FUNCAS, retrasa unos meses más la toma de decisiones y acciones necesarias.
Unas instituciones centenarias que desaparecen como tales para transformarse en bancos y asumir las reglas de la economía de mercado. Y en economía, como en política los huecos no existen, se llenan. Este es el segundo reto de los bancos, afrontar el proceso de reconversión del sector cajario, como le gusta denominarlo al consejero delegado de Banesto, José García Cantera.
Saldrán al mercado redes, oficinas y profesionales de la más distinta cualificación. Si tomamos como referencia la estrategia que ha seguido el primer banquero de la eurozona y de nuestra querida España, don Emilio Botín. Es el momento de aprovecharse de la debilidad de nuestros competidores y crecer. Al menos es lo que ha hecho el Santander, que se ha convertido en estos tres años de crisis en el segundo banco de Reino Unido desarrollando lo que sabe, la banca minorista en la que el know how español es muy superior al británico.
Si, por el contrario, tomamos como referencia la actuación del BBVA es el momento de consolidar y trabajar duro en los retos que plantean los nuevos canales de distribución en Internet, las redes sociales, etc. Este es el tercer reto para la banca, definir su estrategia.
De lo que no hay duda es que innovar es una prioridad. No se trata solo de tener ideas magníficas, crear productos sofisticados y procesos rompedores, innovar es también hacer un alto, pararse y reflexionar sobre lo que hacemos, mantener lo que está bien y analizar lo que es mejorable, para incrementar la productividad y competitividad. Con este espíritu, de la mano del Instituto de Empresa y de VP Marketing Promocional, la semana pasada se celebró el encuentro 'Marketing y Crisis' en el que participaron los responsables de marketing de bancos, cajas y compañías de seguros. En el que se trabajó sobre el momento actual y en distintas experiencias e iniciativas.
La banca tiene que digerir el fuerte endeudamiento de empresas y familias, que se eleva a 1,7 billones. Es cierto que un billón corresponde a la financiación hipotecaria, pero la última sentencia de la Audiencia de Navarra que reconoce el derecho de dación, es decir, que la devolución del piso liquida la deuda hipotecaria, ha abierto una nueva dimensión a la calidad de esta deuda tradicionalmente considerada recuperable o 'sana' casi en su totalidad por el regulador bancario. De momento, lo más preocupante para el Banco de España son los euros prestados a constructores y promotores. Por esta razón ha decidido desnudar a bancos y cajas ante el mercado y que sea este quien decida como está cada cual. Y cuando uno asume el reto de quitarse la ropa tiene que asumir el coste de mostrar sus vergüenzas.
En definitiva es el momento de apoyarnos en nuestras fortalezas, no siempre se aprovecha la fuerza comercial en todo su potencial. Es necesario separar definitivamente la banca minorista de la de asesoramiento, dirigida a aquellos clientes de banca personal, privada, empresas o grandes empresas, que bien segmentados, exigen un servicio diferente, con personas muy formadas, con profundo conocimiento de productos y mercados, asesores responsables con orientación al cliente (no sólo a la campaña del mes). Tendremos que cuestionarnos la oficina de esta década. La
actividad administrativa en muchas oficinas llega a cuotas superiores al 75%, oficinas situadas en plazas donde el metro cuadrado y los horarios, hacen cuestionable su actividad comercial y, en el mejor de los casos, son rentables porque despachan, pero no venden.
Crisis en chino tiene una doble acepción: peligro y 'chance' u oportunidad. Es exactamente la situación que tiene ante sí la banca. Un enorme riesgo porque la situación está pendiente aún de normalizarse y un sinfín de oportunidades para demostrar su fortaleza; aprovechar la reconversión de las cajas y recuperar el tiempo perdido desde que estalló la crisis financiera internacional en agosto de 2007 y que a nosotros nos golpeó con mayor fuerza porque coincidió con el estallido de la crisis inmobiliaria, industrial y del empleo.
Sin embargo, esta es la oportunidad de hacer un ejercicio de responsabilidad ante los agentes para ayudarles a tomar correctamente sus decisiones. Con los datos de la evolución del PIB sobre la mesa técnicamente es evidente que la recesión se superó en 2009, como afirma el economista jefe de Intermoney, José Carlos Díez, el único que acertó en sus previsiones. Durante 2010 estuvimos en una situación de estancamiento y hemos iniciado una lenta, muy lenta recuperación. Por tanto, el entorno ha cambiado y aunque no nos enteraremos oficialmente hasta que no salga en titulares en The Wall Street Journal o Financial Times, debemos tener los pies en la tierra y estar preparados. Este es el primer reto.
Los estrategas de las grandes corporaciones llevan meses encerrados planificando escenarios para diseñar la salida y no perder comba en este cambio de rumbo. Para el sector financiero la situación es especialmente compleja porque aún no ha estallado la crisis de las cajas de ahorros y el decreto ley de la vicepresidenta Elena Salgado, que puso punto final a un modelo de negocio que nació con los Montes de Piedad, como el creado por el capellán de las Descalzas Reales de Madrid don Francisco de Piqué y Rodilla que dio origen a Caja Madrid, creada formalmente en
1934 por el Marqués de Pontejos y Mesonero Romanos, como le gusta recordar a Victorio Valle, presidente de FUNCAS, retrasa unos meses más la toma de decisiones y acciones necesarias.
Unas instituciones centenarias que desaparecen como tales para transformarse en bancos y asumir las reglas de la economía de mercado. Y en economía, como en política los huecos no existen, se llenan. Este es el segundo reto de los bancos, afrontar el proceso de reconversión del sector cajario, como le gusta denominarlo al consejero delegado de Banesto, José García Cantera.
Saldrán al mercado redes, oficinas y profesionales de la más distinta cualificación. Si tomamos como referencia la estrategia que ha seguido el primer banquero de la eurozona y de nuestra querida España, don Emilio Botín. Es el momento de aprovecharse de la debilidad de nuestros competidores y crecer. Al menos es lo que ha hecho el Santander, que se ha convertido en estos tres años de crisis en el segundo banco de Reino Unido desarrollando lo que sabe, la banca minorista en la que el know how español es muy superior al británico.
Si, por el contrario, tomamos como referencia la actuación del BBVA es el momento de consolidar y trabajar duro en los retos que plantean los nuevos canales de distribución en Internet, las redes sociales, etc. Este es el tercer reto para la banca, definir su estrategia.
De lo que no hay duda es que innovar es una prioridad. No se trata solo de tener ideas magníficas, crear productos sofisticados y procesos rompedores, innovar es también hacer un alto, pararse y reflexionar sobre lo que hacemos, mantener lo que está bien y analizar lo que es mejorable, para incrementar la productividad y competitividad. Con este espíritu, de la mano del Instituto de Empresa y de VP Marketing Promocional, la semana pasada se celebró el encuentro 'Marketing y Crisis' en el que participaron los responsables de marketing de bancos, cajas y compañías de seguros. En el que se trabajó sobre el momento actual y en distintas experiencias e iniciativas.
La banca tiene que digerir el fuerte endeudamiento de empresas y familias, que se eleva a 1,7 billones. Es cierto que un billón corresponde a la financiación hipotecaria, pero la última sentencia de la Audiencia de Navarra que reconoce el derecho de dación, es decir, que la devolución del piso liquida la deuda hipotecaria, ha abierto una nueva dimensión a la calidad de esta deuda tradicionalmente considerada recuperable o 'sana' casi en su totalidad por el regulador bancario. De momento, lo más preocupante para el Banco de España son los euros prestados a constructores y promotores. Por esta razón ha decidido desnudar a bancos y cajas ante el mercado y que sea este quien decida como está cada cual. Y cuando uno asume el reto de quitarse la ropa tiene que asumir el coste de mostrar sus vergüenzas.
En definitiva es el momento de apoyarnos en nuestras fortalezas, no siempre se aprovecha la fuerza comercial en todo su potencial. Es necesario separar definitivamente la banca minorista de la de asesoramiento, dirigida a aquellos clientes de banca personal, privada, empresas o grandes empresas, que bien segmentados, exigen un servicio diferente, con personas muy formadas, con profundo conocimiento de productos y mercados, asesores responsables con orientación al cliente (no sólo a la campaña del mes). Tendremos que cuestionarnos la oficina de esta década. La
actividad administrativa en muchas oficinas llega a cuotas superiores al 75%, oficinas situadas en plazas donde el metro cuadrado y los horarios, hacen cuestionable su actividad comercial y, en el mejor de los casos, son rentables porque despachan, pero no venden.




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