Os facilitamos un artículo que nuestro Profesor y Director Académico del Máster Executive en Banca y profesor asociado del Instituto de Empresa, Juan Abellán, ha publicado en Dossier Empresarial el pasado 14 de marzo titulado "Desafíos de la Banca Española":

Crisis en chino tiene una doble acepción: peligro y 'chance' u oportunidad. Es exactamente la situación que tiene ante sí la banca. Un enorme riesgo porque la situación está pendiente aún de normalizarse y un sinfín de oportunidades para demostrar su fortaleza; aprovechar la reconversión de las cajas y recuperar el tiempo perdido desde que estalló la crisis financiera internacional en agosto de 2007 y que a nosotros nos golpeó con mayor fuerza porque coincidió con el estallido de la crisis inmobiliaria, industrial y del empleo.

Sin embargo, esta es la oportunidad de hacer un ejercicio de responsabilidad ante los agentes para ayudarles a tomar correctamente sus decisiones. Con los datos de la evolución del PIB sobre la mesa técnicamente es evidente que la recesión se superó en 2009, como afirma el economista jefe de Intermoney, José Carlos Díez, el único que acertó en sus previsiones. Durante 2010 estuvimos en una situación de estancamiento y hemos iniciado una lenta, muy lenta recuperación. Por tanto, el entorno ha cambiado y aunque no nos enteraremos oficialmente hasta que no salga en titulares en The Wall Street Journal o Financial Times, debemos tener los pies en la tierra y estar preparados. Este es el primer reto.

Los estrategas de las grandes corporaciones llevan meses encerrados planificando escenarios para diseñar la salida y no perder comba en este cambio de rumbo. Para el sector financiero la situación es especialmente compleja porque aún no ha estallado la crisis de las cajas de ahorros y el decreto ley de la vicepresidenta Elena Salgado, que puso punto final a un modelo de negocio que nació con los Montes de Piedad, como el creado por el capellán de las Descalzas Reales de Madrid don Francisco de Piqué y Rodilla que dio origen a Caja Madrid, creada formalmente en
1934 por el Marqués de Pontejos y Mesonero Romanos, como le gusta recordar a Victorio Valle, presidente de FUNCAS, retrasa unos meses más la toma de decisiones y acciones necesarias.

Unas instituciones centenarias que desaparecen como tales para transformarse en bancos y asumir las reglas de la economía de mercado. Y en economía, como en política los huecos no existen, se llenan. Este es el segundo reto de los bancos, afrontar el proceso de reconversión del sector cajario, como le gusta denominarlo al consejero delegado de Banesto, José García Cantera.
Saldrán al mercado redes, oficinas y profesionales de la más distinta cualificación. Si tomamos como referencia la estrategia que ha seguido el primer banquero de la eurozona y de nuestra querida España, don Emilio Botín. Es el momento de aprovecharse de la debilidad de nuestros competidores y crecer. Al menos es lo que ha hecho el Santander, que se ha convertido en estos tres años de crisis en el segundo banco de Reino Unido desarrollando lo que sabe, la banca minorista en la que el know how español es muy superior al británico.

Si, por el contrario, tomamos como referencia la actuación del BBVA es el momento de consolidar y trabajar duro en los retos que plantean los nuevos canales de distribución en Internet, las redes sociales, etc. Este es el tercer reto para la banca, definir su estrategia.

De lo que no hay duda es que innovar es una prioridad. No se trata solo de tener ideas magníficas, crear productos sofisticados y procesos rompedores, innovar es también hacer un alto, pararse y reflexionar sobre lo que hacemos, mantener lo que está bien y analizar lo que es mejorable, para incrementar la productividad y competitividad. Con este espíritu, de la mano del Instituto de Empresa y de VP Marketing Promocional, la semana pasada se celebró el encuentro 'Marketing y Crisis' en el que participaron los responsables de marketing de bancos, cajas y compañías de seguros. En el que se trabajó sobre el momento actual y en distintas experiencias e iniciativas.

La banca tiene que digerir el fuerte endeudamiento de empresas y familias, que se eleva a 1,7 billones. Es cierto que un billón corresponde a la financiación hipotecaria, pero la última sentencia de la Audiencia de Navarra que reconoce el derecho de dación, es decir, que la devolución del piso liquida la deuda hipotecaria, ha abierto una nueva dimensión a la calidad de esta deuda tradicionalmente considerada recuperable o 'sana' casi en su totalidad por el regulador bancario. De momento, lo más preocupante para el Banco de España son los euros prestados a constructores y promotores. Por esta razón ha decidido desnudar a bancos y cajas ante el mercado y que sea este quien decida como está cada cual. Y cuando uno asume el reto de quitarse la ropa tiene que asumir el coste de mostrar sus vergüenzas.

En definitiva es el momento de apoyarnos en nuestras fortalezas, no siempre se aprovecha la fuerza comercial en todo su potencial. Es necesario separar definitivamente la banca minorista de la de asesoramiento, dirigida a aquellos clientes de banca personal, privada, empresas o grandes empresas, que bien segmentados, exigen un servicio diferente, con personas muy formadas, con profundo conocimiento de productos y mercados, asesores responsables con orientación al cliente (no sólo a la campaña del mes). Tendremos que cuestionarnos la oficina de esta década. La
actividad administrativa en muchas oficinas llega a cuotas superiores al 75%, oficinas situadas en plazas donde el metro cuadrado y los horarios, hacen cuestionable su actividad comercial y, en el mejor de los casos, son rentables porque despachan, pero no venden.



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El tratamiento de este tema está basado en la línea de pensamiento que considera la empresa como una comunidad de personas que tiene una responsabilidad social, lo que determina que debe contribuir al bien común. Y, dentro de este contexto, una valoración del hombre profundamente humanista, de la que se deriva que el hombre es el centro de las relaciones sociales.

Como consecuencia de ello, creemos que la ética debe de estar presente en toda la gestión de la empresa, pero al mismo tiempo que ética y negocios no son incompatibles.

En esta materia, desarrollar el concepto de ética es un primer paso, y el segundo es definir unos Códigos de Conducta. Dando por sentado que las empresas deben de actuar con ética, el reflejo de asumir este principio debe ser la posibilidad de crear unos Códigos de Conducta que recojan aquellas normas que rigen la actuación de la empresa.

Cuando se habla de Ética, al igual que cuando se habla de otros conceptos, como puede ser la calidad o la seguridad, es muy frecuente que las empresas declaren “nosotros actuamos de acuerdo con principios éticos” o “uno de los activos fundamentales de esta empresa es la ética”. La experiencia demuestra que en muchos casos estas formulaciones son meras declaraciones, y que no se establece una estrategia adecuada para llevar a cabo lo que hemos dado en llamar la “gestión con ética” o la “gestión de la ética”. Indudablemente si hay una simple declaración “aquí se asumen principios éticos”, y no se gestionan como se hace con los demás objetivos de la empresa, lo que se acaba produciendo son desviaciones éticas en las actuaciones de las empresas.

Para evitar esto, para conseguir esa gestión con ética es para lo que consideramos un instrumento adecuado los Códigos de Conducta Empresarial.

Un elemento de sospecha que, frecuentemente, cae sobre las empresas que poseen un Código de Conducta, que ponen de manifiesto ante la sociedad, es la utilización del mismo como un instrumento de imagen. Sin entrar a debatir este aspecto, lo que nos interesa es la ayuda que suponen para una actuación ética.

¿Cómo se materializa su utilidad? En primer lugar porque suponen la asunción de un compromiso por parte de la empresa; organizan el respeto a la ética; informan de los valores que la empresa está asumiendo, tanto a nivel interno como externo; ayudan a formar a las personas que se incorporan a la empresa y que tienen que asumir una nueva cultura, lo que siempre es más fácil si está escrita; ayudan a configurar la conducta de los empleados y tiene un efecto disuasorio sobre desviaciones que se podrían producir.

Un Código de Conducta no es un conjunto de prohibiciones, aunque lógicamente debe tenerlas, sino que debe tender a la promoción de valores positivos que deben estar adaptados a la singularidad de la empresa. Aunque existen valores de carácter universal, no se puede pedir la coincidencia de normas de actuación entre empresas de diverso ámbito y características dispares. Por otro lado, un Código de Conducta debe llevar anejas sanciones por su vulneración. De nada serviría dictar normas si su incumplimiento no es corregido, porque entonces se desprestigiaría el propio Código.

Otro aspecto positivo de los Códigos de Conducta es que contribuyen a la transparencia de la empresa, que es uno de los valores fundamentales para el buen funcionamiento de la empresa y para su actuación ética.

Los Códigos de Conducta generan confianza en la sociedad, y cuando esto se produce, la sociedad demanda más los servicios de esa empresa, porque piensa que es una empresa más seria. En este sentido los Códigos pueden resultar un elemento de marketing.

La empresa en nuestra sociedad es una institución importante, y lo que hace la empresa no puede pasar desapercibido en la sociedad. Cabe pensar que, aparte de la gestión empresarial, se puede conseguir cierta regeneración ética, cierto incremento de determinados valores. La empresa, como institución social, tiene una responsabilidad en su entorno, pero, indudablemente, para ser un ejemplo, o una referencia para la sociedad o para otras instituciones, tiene que hacerlo bien, y en esa línea los Códigos de Conducta Empresarial son un instrumento útil.

Un buen comportamiento ético redunda en bien de la empresa. En realidad, hay que afirmar que un buen comportamiento éticamente bueno, trae beneficios a la empresa buena en los dos sentidos de la palabra.

Sea por esta motivación egoísta de buscar por la vía de la ética el mayor beneficio empresarial, sea por el convencimiento de los empresarios de que están obligados a cumplir unas normas morales en una actividad capital en el mundo moderno, lo cierto es que últimamente se viene hablando con toda naturalidad de la ética de los negocios, de la ética empresarial, como una exigencia indubitada. Son muchas las empresas que se esfuerzan en confeccionar códigos éticos o pautas de normas éticas de conducta o lo que hemos denominado “Códigos de Conducta Empresarial”.

Debemos celebrar este movimiento que influirá, sin duda alguna, en la forma de actuación de las empresas y en la proyección de su actividad y de su influencia en la sociedad en que se desarrollan.

La excelencia de la empresa no se mide hoy sólo por su cifra de negocio o de beneficios. La idea de excelencia está asimilando un factor más: la contribución a conseguir la realización humana de sus hombres y a mejorar la calidad integral de vida de los hombres de la comunidad en que se encuentra inmersa.

Los códigos de conducta empresarial han tomado gran relevancia, en un momento en que las empresas exploran con mayor profundidad su responsabilidad social y el impacto de las acciones que tienen en los diferentes grupos de interés con quienes se vinculan, ya sean empleados, accionistas, entidades financieras o bien la comunidad en general.

Un código de conducta es una declaración expresa de las políticas, los valores o los principios en que se inspira el comportamiento de una empresa en lo que atañe al desarrollo de sus recursos humanos, a su gestión y a su interacción con los consumidores, clientes, proveedores y las comunidades en las que desarrolla su actividad, con lo cual se marcan las pautas de comportamiento y relación que se consideran mínimas para guardar congruencia con los planteamientos socialmente responsables de la organización.

Los códigos de conducta no sólo son un listado de comportamientos aceptables o no aceptables para la empresa, sino también pautas de conducta íntimamente relacionadas con su marco estratégico y sus valores, y que, por lo tanto, plantean a todo directivo el reto de alinear constantemente conducta con estrategia.

El tratamiento de este tema está basado en la línea de pensamiento que considera la empresa como una comunidad de personas que tiene una responsabilidad social, lo que determina que debe contribuir al bien común. Y, dentro de este contexto, una valoración del hombre profundamente humanista, de la que se deriva que el hombre es el centro de las relaciones sociales.

Como consecuencia de ello, creemos que la ética debe de estar presente en toda la gestión de la empresa, pero al mismo tiempo que ética y negocios no son incompatibles.

En esta materia, desarrollar el concepto de ética es un primer paso, y el segundo es definir unos Códigos de Conducta. Dando por sentado que las empresas deben de actuar con ética, el reflejo de asumir este principio debe ser la posibilidad de crear unos Códigos de Conducta que recojan aquellas normas que rigen la actuación de la empresa.

Cuando se habla de Ética, al igual que cuando se habla de otros conceptos, como puede ser la calidad o la seguridad, es muy frecuente que las empresas declaren “nosotros actuamos de acuerdo con principios éticos” o “uno de los activos fundamentales de esta empresa es la ética”. La experiencia demuestra que en muchos casos estas formulaciones son meras declaraciones, y que no se establece una estrategia adecuada para llevar a cabo lo que hemos dado en llamar la “gestión con ética” o la “gestión de la ética”. Indudablemente si hay una simple declaración “aquí se asumen principios éticos”, y no se gestionan como se hace con los demás objetivos de la empresa, lo que se acaba produciendo son desviaciones éticas en las actuaciones de las empresas.

Para evitar esto, para conseguir esa gestión con ética es para lo que consideramos un instrumento adecuado los Códigos de Conducta Empresarial.

Un elemento de sospecha que, frecuentemente, cae sobre las empresas que poseen un Código de Conducta, que ponen de manifiesto ante la sociedad, es la utilización del mismo como un instrumento de imagen. Sin entrar a debatir este aspecto, lo que nos interesa es la ayuda que suponen para una actuación ética.

¿Cómo se materializa su utilidad? En primer lugar porque suponen la asunción de un compromiso por parte de la empresa; organizan el respeto a la ética; informan de los valores que la empresa está asumiendo, tanto a nivel interno como externo; ayudan a formar a las personas que se incorporan a la empresa y que tienen que asumir una nueva cultura, lo que siempre es más fácil si está escrita; ayudan a configurar la conducta de los empleados y tiene un efecto disuasorio sobre desviaciones que se podrían producir.

Un Código de Conducta no es un conjunto de prohibiciones, aunque lógicamente debe tenerlas, sino que debe tender a la promoción de valores positivos que deben estar adaptados a la singularidad de la empresa. Aunque existen valores de carácter universal, no se puede pedir la coincidencia de normas de actuación entre empresas de diverso ámbito y características dispares. Por otro lado, un Código de Conducta debe llevar anejas sanciones por su vulneración. De nada serviría dictar normas si su incumplimiento no es corregido, porque entonces se desprestigiaría el propio Código.

Otro aspecto positivo de los Códigos de Conducta es que contribuyen a la transparencia de la empresa, que es uno de los valores fundamentales para el buen funcionamiento de la empresa y para su actuación ética.

Los Códigos de Conducta generan confianza en la sociedad, y cuando esto se produce, la sociedad demanda más los servicios de esa empresa, porque piensa que es una empresa más seria. En este sentido los Códigos pueden resultar un elemento de marketing.

La empresa en nuestra sociedad es una institución importante, y lo que hace la empresa no puede pasar desapercibido en la sociedad. Cabe pensar que, aparte de la gestión empresarial, se puede conseguir cierta regeneración ética, cierto incremento de determinados valores. La empresa, como institución social, tiene una responsabilidad en su entorno, pero, indudablemente, para ser un ejemplo, o una referencia para la sociedad o para otras instituciones, tiene que hacerlo bien, y en esa línea los Códigos de Conducta Empresarial son un instrumento útil.

Un buen comportamiento ético redunda en bien de la empresa. En realidad, hay que afirmar que un buen comportamiento éticamente bueno, trae beneficios a la empresa buena en los dos sentidos de la palabra.

Sea por esta motivación egoísta de buscar por la vía de la ética el mayor beneficio empresarial, sea por el convencimiento de los empresarios de que están obligados a cumplir unas normas morales en una actividad capital en el mundo moderno, lo cierto es que últimamente se viene hablando con toda naturalidad de la ética de los negocios, de la ética empresarial, como una exigencia indubitada. Son muchas las empresas que se esfuerzan en confeccionar códigos éticos o pautas de normas éticas de conducta o lo que hemos denominado “Códigos de Conducta Empresarial”.

Debemos celebrar este movimiento que influirá, sin duda alguna, en la forma de actuación de las empresas y en la proyección de su actividad y de su influencia en la sociedad en que se desarrollan.

La excelencia de la empresa no se mide hoy sólo por su cifra de negocio o de beneficios. La idea de excelencia está asimilando un factor más: la contribución a conseguir la realización humana de sus hombres y a mejorar la calidad integral de vida de los hombres de la comunidad en que se encuentra inmersa.

Los códigos de conducta empresarial han tomado gran relevancia, en un momento en que las empresas exploran con mayor profundidad su responsabilidad social y el impacto de las acciones que tienen en los diferentes grupos de interés con quienes se vinculan, ya sean empleados, accionistas, entidades financieras o bien la comunidad en general.

Un código de conducta es una declaración expresa de las políticas, los valores o los principios en que se inspira el comportamiento de una empresa en lo que atañe al desarrollo de sus recursos humanos, a su gestión y a su interacción con los consumidores, clientes, proveedores y las comunidades en las que desarrolla su actividad, con lo cual se marcan las pautas de comportamiento y relación que se consideran mínimas para guardar congruencia con los planteamientos socialmente responsables de la organización.

Los códigos de conducta no sólo son un listado de comportamientos aceptables o no aceptables para la empresa, sino también pautas de conducta íntimamente relacionadas con su marco estratégico y sus valores, y que, por lo tanto, plantean a todo directivo el reto de alinear constantemente conducta con estrategia.

Jesús Terrazas Abad
Profesor de ESESA

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A comienzos de este año, se puso en marcha una iniciativa en Onda Azul, la televisión local de Málaga, a la que llamaron "Punto de Encuentro", donde a través de un programa televisivo de peridicidad mensual se tratarán los principales problemas que tienen los empresarios de nuestra ciudad, fundamentalmente PYMES. Tuve la fortuna de ser invitada al primer programa donde, aunque no suene bien decirlo pero es así, "compartí plató" y tertulia con cuatro magníficios profesionales; por un lado el Director de Málaga-Sensaciones, Ignacio Mata, el Director del Club de Marketing de Málaga, Álvaro Castro y por el Director de ESIC, José Luis Casado.

A lo largo del programa teníamos previsto debatir varias preguntas que habían sido formuladas por empresarios donde nos planteaban algunos problemas derivados de su gestión profesional y que afectaban a distintas áreas de su empresa. Pero, a pesar que había varios temas que tratar y de diversa consideración, como por ejemplo el que nos planteaba un empresario sobre estrategia para fijar precios en algunos servicios de su empresa, recomendaciones para publicitar una nueva iniciativa empresarial, y algunas otras, no pasamos de la primera problemática que nos presentó un empresario acerca de cómo motivar a los empleados de su empresa, sobre todo en momentos como los actuales. Esto es lo que yo llamaría "la pregunta del millón" y la que muchos de nosotros nos gustaría conocer la fórmula mágica para poderla aplicar.

Lejos de encontrar esa fórmula mágica, a lo largo de la tertulia, que se nos hizo corta la verdad, cada uno de nosotros intentamos poner nuestro granito de arena y nuestra propia experiencia para ayudar a los pequeños empresarios que necesitan herramientas y técnicas de gestión que les ayuden a tener un personal más integrado en la cultura de la empresa y como a mi me gusta llamarle, intentar conseguir en todos ellos el sentimiento de "mi empresa", que por supuesto no es nada fácil. Con varias alternativas, utilizando en todas ellas un lenguaje muy coloquial para hacerlo llegar a todos los oyentes que se sintieran identificados, intentamos contribuir en la solución de algunos problemas de nuestro colectivo empresarial en lo que a motivación se refiere. Aunque también he de decirlo, mi objetivo no era por supuesto ponerme a la altura de nuestros queridos profesores que tratan el tema de Motivación en ESESA, Enrique Nadales, Rafael Montesinos o Antonio Peñalver, pero sí, que como he tenido muy buenos maestros, espero haber aprendido mucho de ellos y por supuesto seguir aprendiendo, porque son magníficos profesionales hablando de Motivación.

Si queréis conocer todos los detalles de la tertulia os invito a que veáis el vídeo del programa.




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Hace algo menos de un mes, estuve en un encuentro organizado por IMFE, junto con la Universidad de Málaga a través de Innova+ que trataba sobre Innovación. Sus organizadores y amigos de este casa, Santi Galindo y Pepe de la Varga, hicieron sendos comentarios que me llevaron a reflexionar bastante. Giraban en torno a que hay que estar innovando constantemente, pero desde el punto de vista de la Gestión Empresarial de Empresas, para añadir valor a la actividad empresarial. Tras esto, desde ESESA detectamos algo que nos hizo valorar la posibilidad de incorporar acciones que añadieran valor ya no sólo a la Escuela, sino también a nuestros alumnos, que sin duda, son una de las partes más importantes de nuestra razón de ser. Fue incoporar a la XIV Edición del MBA de Posgrado una figura, que aunque en otro ámbitos está a la orden del día, en este que nos ocupa es algo pionero: el MENTOR de alumnos de posgrado para nuestros Master de MBA en Málaga. Pues bien, el pasado Miércoles 22 de diciembre tuvo lugar la presentación de la "Mentorización ESESA", junto con los 20 profesionales que durante este curso académico acompañarán a nuestros alumnos del programa MBA Full time.



El alumno del MBA de Posgrado de ESESA, es un recién titulado universitario, joven, que quiere continuar con su formación de posgrado en materia de gestión empresarial. A lo largo de todos estos años de experiencia, hemos llegado a la conclusión que este alumno necesita orientación, apoyo y asesoramiento de otra persona más experimentada para beneficiarse de sus experiencias personales y profesionales y de sus conocimientos. Asimismo, requiere acompañamiento a lo largo de la duración del programa para un mayor aprovechamiento del mismo, así como para ganar en seguridad en todo aquellas actividades que realicen.

Esto en definitiva es el papel que va a realizar el MENTOR de ESESA. Cada alumno tendrá a su disposición una persona, que ejercerá de mentor a lo largo de toda la duración del programa MBA. Pero ¿quiénes son mentores en ESESA?. Son antiguos alumnos que de forma totalmente desinteresada y voluntaria, con cargos de responsabilidad en empresas y con una dilatada carrera profesional, quieren ayudar a los alumnos actuales compartiendo su experiencia personal y profesional y ponen a disposición de personas menos experimentadas o con menos trayectoria profesional, sus destrezas, conocimientos y contactos empresariales. Los Mentores aconsejan a los alumnos actuales a través de su propia experiencia por su paso en el MBA y tras su trayectoria profesional, y así poder ayudarles a alcanzar los objetivos puestos en el máster de la forma más eficiente. Asimismo, es muy positivo para los alumnos tener a una persona de referencia que haya pasado por la misma experiencia. En total, 20 antiguos alumnos de ESESA que ocupan puesto de dirección en empresas de distintos sectores de actividad, ejercerán de Mentores para los alumnos del programa MBA Posgrado durante el Curso Académico 2010/2011.


La mentorización genera grandes beneficios a todas las partes que intervienen en el proceso. Para los alumnos mentorizados la principal ventaja radica en la orientación y consejos que reciben, que le hace ganar en confianza en ellos mismos. Les permite acceder a una red de contactos empresariales y/o profesionales que de otra forma no sería posible. Y por último, les ayuda a superar miedos y barreras y a mejorar su desarrollo personal y profesional.

Para todos aquellos antiguos alumnos que participan como mentores, destaco como primera y fundamental la satisfacción de poder ayudar a crecer personal y profesionalmente a una persona joven. Por otro lado, es muy enriquecedor el compartir ideas, experiencias y percepciones de un problema o una situación, que son distintas a las que inicialmente tienen, sobre todo porque el entorno profesional en el que se mueven los mentores es distinto y genera percepciones por tanto, bien distintas también. Ni que decir tiene, que la labor de mentorización implica mejoras en competencias o habilidades directivas de cualquier persona, tales como la comunicación, el liderazgo o la negociación. Por último, y no menos importante, el formar para del equipo de los 20 mentores de ESESA permite acceder a una red de contactos profesionales dada la relación que se establece con el resto de mentores, todos ellos con una procedencia profesional y de sectores de actividad bien distinta y con una dilatada trayectoria profesional. Y aunque nuestro Master MBA es en Málaga, alumnos de Sevilla, Granada, etc. ya forman parte de esta red de contactos.

Seguimos trabajando para crear valor en la Escuela y por supuesto, el valor más importante nos lo dan todos aquellos antiguos alumnos que habéis depositado vuestra confianza y formación en ESESA. La fotos del encuentro se encuentran en el perfil de Flickr de ESESA en http://bit.ly/gyKmij.

Seguimos en contacto....

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Ayer, 22 de diciembre, el día de la Lotería de Navidad y con una lluvia incesante, nos reunimos un grupo de mujeres en el Encuentro de #chicastuiteras organizado por el Equipo de Lima-Limón, en concreto nos acompañó Paloma Gómez (SuperPam).

El Encuentro tenía el objetivo de darnos a conocer personalmente, fomentar el uso de twitter como herramienta de comunicación y mostrar que las mujeres tenemos cabida en cualquier medio.

Fue una experiencia muy enriquecedora, aprendimos muchas cosas de Twitter y nos dio la oportunidad de conocer a un grupo de mujeres muy interesantes.

Enhorabuena a Mariví Romero, ganadora del trofeo, al ser la compañera más votada por su dinamismo en twitter, y gracias a las demás por la compañía.

Nos vemos en la próxima....

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Según el dicho popular "la preocupación no es una enfermedad, sino un signo de buena salud". La preocupación es la seña para reaccionar, por el contrario, quedarse atascado es lo peor que puede ocurrir, pasa por asumir la situación y deja el encefalograma plano. La preocupación, si sirve para agudizar el ingenio, bienvenida sea.

Todo el mundo pinea que el optimismo es una característica atractiva, los optimistas son personas agradables, de buena compañía, todo lo contrario de los pesimistas o, comúnmente conocidos "aguafiestas". A pear de que la sensación de esperanza y buenas expectativas causa un estado de beneplácito entre las personas, hay que ser muy cautelosos respecto al papel que juega el optimismo en la vida de la empresa. El optimismo significa esperar lo mejor, pero cuando la marea sube y el agua amezana con superar los niveles del cuello... la inteligencia indica cómo manejar lo peor. Nunca mantenga un negocio simplemente porque se siente optimista, si bien esta actitud es importante, el rigor manda contrastarlo.

Antes de tomar decisiones transcedentes, tenga en cuenta las reflexiones siguientes:

1. Analice cómo es la salud de su empresa
El hecho de que existan problemas, no quiere decir que todos los organismos estén en estado patológico.
Al igual que una persona física, cuando no se encuentra bien, recurre al médico, las empresas, entes vivos, deben acudir al aespecialista, con el fin de que proceda al diagnóstico exhaustivo. De este análisis se desprende si los problemas que padece son de tipo económico o financiero. Como en todo diagnóstico, una vez concluido, se produce la propuesta de medidas encaminadas a resolver los problemas.

2. Propuesta de mejora
Siga el plan propuesto haciendo un especial énfasis en las variables originadoras de los problemas: la liquidez, en los estados de crisis financieras y la rentabilidad, en los casos de dificultades económicas.

3. Revisión periódica
Es conveniente volver a hacer el diagnóstico a los tres meses, como máximo, una vez iniciado el tratamiento. Al término, el analista comprobará qué variables presentan mayor resistencia a las terapias planteadas. No siempre las primeras medidas producen los efectos deseados, por lo que, a juicio del especialista, podría proponer un plan alternativo validable en los meses siguientes.

4. Toma de decisiones
Como en el caso de la mediciona humana, cuando la crisis se detecta a tiempo, las probabilidades de cura son muy altas; por el contrario, dolencias abandonadas, se convierten en verdaderos problemas, porque ni la medicina más agresiva es capaz de resolverlos.

Agotadas las vías que ofrece la medicina, si el estado económico-financiero persiste y presenta signos de irreversibilidad, no insista en mantener el barco, porque los esfuerzos y riesgos son mayores que los potenciales resultados. Aparque el optimismo y resérvelo para otros proyectos. Aprenda la lección y como decía Akio Morita, fundador de Sony, "No tema equivocarse, pero no cometa el mismo error dos veces".

Gloria Montes Gaytón
Profesora del Área Económico-Financiera de ESESA
Directora del Curso Experto en Dirección Financiera

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Esta tarde vamos de celebraciones, ya que después de un año de intenso trabajo, dedicación y estudio, los participantes de la XX Promoción del programa MBA Executive de ESESA presentarán los Planes de Viabilidad y los resultados de todo un año de esfuerzo. Digo celebración porque sin lugar a dudas los resultados de todos los trabajos serán magníficos, así ha sido hasta ahora y no nos queda más que sorprendernos con el resultado final.

Desde las 17.00 horas, el Salón de Actos de Unicaja de la Avda. de Andalucía 10-12, será el testigo junto con los profesores, tutores, compañeros y antiguos alumnos de promociones anteriores, de la muestra que nos tienen preparados todos nuestros alumnos. Comenzaremos la tarde con el Proyecto "La Equitativa XXI", que tratará de la rehabilitación, reforma y explotación con distintos usos del edificio singular de "La Equitativa" situado en la Plaza de la Marina. Tras estos, "Crilapia" nos presentará todo el trabajo realizado acerca de la viabilidad de la puesta en marcha de un criadero en Andalucía de un pez muy particular, "la Tilapia". Les seguirá "Direct Help", que quiere convertirse en el amigo informático que solucione los pequeños problemas y dudas que surgen en el uso cotidiano de los ordenadores y las nuevas tecnologías a través del teléfono o conexión remota a particulares, autónomos y empresas. Y pondremos fin a las presentaciones con "G & L Events", que ofrece servicios profesionales en todo lo referente a la organización de eventos para el colectivo gay en la provincia de Málaga.


Imagen de los alumnos de la XX Promoción MBA Executive durante el Outdoor Training celebrado en Mayo de 2010

Cuando finalicemos las presentaciones celebraremos los resultados de todo un año en una cena que también aprovecharemos para darle la bienvenida a la Navidad y poder compartir este momento con algunas de las personas más importantes para ESESA y que hacen que nuestro quehacer profesional diario tengan sentido: nuestros alumnos, nuestros profesores y nuestros antiguos alumnos. Sin duda todos ellos magníficos profesionales, mejores personas aún y que forman parten del corazón de ESESA, que cada vez es más grande gracias a todos ellos.

Seguimos trabajando con la misma ilusión para dar comienzo el próximo mes de Febrero de la XXI Promoción del MBA Executive.

Enhorabuena y gracias por formar parte de nuestra Escuela...

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